En el siglo XI vivió el Conde Muñazán, hijo de Don Rodrigo Álvarez de las Asturias, un hombre cruel y sanguinario. Un día el conde fue de caza por territorio de Llanes cuando le sorprendió una tormenta, busco refugio pero sin suerte, así se le hizo de noche rodeado de tinieblas rasgadas por fuertes relámpagos. Después de mucho correr vio una caba…ña de la que salía una luz resplandeciente, se aproximó y vio una bellísima muchacha, que estaba arrodillada rezándole a una imagen, la muchacha pedia la vuelta de su prometido que había ido a la guerra. El conde entró e intento conquistar con elogios y también con amenazas a la joven, que asustada huyó corriendo. Muñazán la quiso seguir pero un relámpago estalló delante de él y la chica pudo esconderse. Al día siguiente el conde se marchó jurando vengarse de ella.

Días después el conde vuelve en busca de la joven, pero esta no estaba sola, su prometido había vuelto de la guerra, tal fue el enfado del conde que armado con una ballesta mató a los muchachos. Pasado el momento de ira, el conde se hunde en el arrepentimiento y huye despavorido.

Tiempo después, Muñazan se siente más culpable que nunca y en un momento de inspiración decide vender todo lo que posee y levantar un monasterio donde antes estaba la cabaña de la muchacha.
Se desprende de sus lujosas ropas, se viste con la ropa de monje y se dedica a la oración para redimirse de sus pecados.

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